La
libertad cristiana.
"
Para ser libres nos libertó Cristo.
Manteneos, pues, firmes y no os dejéis
oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud.
Soy yo, Pablo, quien os lo dice: Si os dejáis
circuncidar, Cristo no os aprovechará nada.
De nuevo declaro a todo hombre que se circuncida
que queda obligado a practicar toda ley. Habéis
roto con Cristo todos cuantos buscáis
la justicia en la ley. Os habéis apartado
de la gracia. Pues a nosotros nos mueve el
Espíritu a guardar por la fe los bienes
esperados por la justicia. Porque en Cristo
Jesús ni la circuncisión ni la
in circuncisión tienen valor, sino solamente
la fe que actúa por la caridad. Comenzasteis
bien vuestra carrera, ¿quién
os puso obstáculo para no seguir a la
verdad? Semejante persuasión no proviene
de aquel que os llama. Un poco de levadura
fermenta toda la masa. Por mi parte, confió en
el Señor que vosotros no pensaréis
de otra manera; pero el que os perturba llevará su
castigo, quien quiera que sea.
Libertad y caridad.
(vers. 13-15) "Porque, hermanos, habéis
sido llamados a la libertad; sólo que
no toméis de esa libertad pretexto para
la carne; antes al contrario, servíos
por amor los unos a los otros. Pues toda la
ley alcanza su plenitud en este solo precepto:
Amarás a tu prójimo como a ti
mismo. Pero si os mordéis y os devoráis
mutuamente, ¡mirad no vayáis mutuamente
a destruiros! (Epístola a los Gálatas
5, 1-10)
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