A través de los años, los conceptos de conocimiento, educación, competitividad se han plasmado en la vida de las organizaciones y de las empresas como conceptos aislados que poseen una relación académica y de carácter pasivo; pero hoy, con una situación de alta competencia, se requiere activar, interrelacionar y complementar dichas apreciaciones, establecer secuencias que permitan determinar esquemas académico-prácticos que fijen derroteros de desarrollo, y que sean una guía para el logro de metas y resultados.


Editorial
EL CONOCIMIENTO, RETO O REALIDAD

La educación es una gran estructura que alimenta personas, familias, organizaciones, empresas de manufactura y servicios así como la sociedad en que nos movemos y realizamos nuestras acciones y actividades.

El desarrollo de un plan educativo ordenado y orientado, nos permite entrar al campo del conocimiento y de su generación, para poder desarrollar planes competitivos y de proyección. Lo anterior, supera conceptos de creación de valor mediante la utilización de recursos físicos, operacionales y financieros. El valor se crea actualmente a través del conocimiento cuyo principal exponente es el hombre como individuo, como organización o como sociedad.

La ventaja competitiva de los países y entidades la conforma el conocimiento al cual se le adhieren niveles de alta tecnología y desarrollo que lo acompañan en su gestión e impacto.

Es por esto, que todas las personas expuestas a un medio abierto, a un alto nivel de competencia, a una apertura mundial de saberes, no podemos ser ajenas a este concepto que partiendo de la educación, genera desarrollo humano, competitividad, desarrollo económico y bienestar social.