Creer en el proceso creativo de la Facultad de Artes Integradas y que los sueños que se tienen al entrar allí, se pueden hacer realidad cuando menos lo imaginen. Ese es el mensaje que Felipe Alejandro Marín Giraldo les da a sus colegas y futuros arquitectos de la USB Medellín junto al docente y egresado Mauricio Soto Ocampo nos hablaron del gran proyecto arquitectónico del que son artífices en conjunto con su facultad.
El proyecto del que nos hablaron no es solo la reforma del estadio y un coliseo nuevo para los Juegos Suramericanos del 2010, sino toda una propuesta urbana de un contexto que esta deteriorado, maltrecho y en desuso en la unidad deportiva de Rionegro, que no generaba desarrollo y progreso para este municipio.
Pero tal vez lo más meritorio, es que en un principio fueron llamados solo para hacer unas mejoras y reformas, “latonería y pintura”. Ellos fueron más arriesgados y quisieron ir más allá, así que le presentaron una propuesta a la Gobernación de Antioquia y a ODESUR que son los organizadores de los juegos. Ésta gustó, por lo que se invitó a que participarán a otros arquitectos del municipio que trabajaban en un diseño del coliseo actual.
Y allí comenzó el gran esfuerzo. Fueron ocho días de desarrollo en los cuales trasnocharon mucho; luego al presentar la idea les criticaron con crueldad, de una manera deconstructiva. “Nos bombardearon y nos trataron duro”, cuentan los jóvenes arquitectos. Pero supieron manejar ese momento y eso les dio motivos para demostrar el potencial de la USB.
Fueron en total 15 días de intenso trabajo, periodo durante el cual la Facultad se integró desde diferentes aspectos. Al desarrollar la idea, quisieron hacerlo a la manera como se hace en la Facultad de Artes Integradas: desde metáforas, con excusas poéticas para aproximarse a un proyecto. “A pesar de las premuras de tiempo, nada de lo que nos enseñaron en la Universidad podía quedar de lado”.
Para todos los gestores de este proyecto, este es un producto que va a tener una trascendencia de ciudad. Todo parte de un gran equipo, de gente identificada con la Facultad. “Quisimos contar que en la USB se está haciendo arquitectura, y que esto ya se empezó a plasmar en proyectos de la región”.
Para ellos, es importante que la educación en Arquitectura o Diseño, no enfatice en estilos o lenguajes, ya que estos parten de cada estudiante. Según estos dos arquitectos, el potencial a futuro de la Facultad es no dirigirse hacia una moda o estilo en particular. “Lo importante es creer en la USB y su filosofía” dicen con orgullo estos jóvenes que no quisieron que aparecieran sus fotografías personales, como un gesto de agradecimiento y respeto a todas las personas que aportaron con su trabajo a este gran proyecto con impronta y talento bonaventuriano, es decir: con Calidad Humana y Profesional.